Noches sin dormir, embargan mi dolor, espejismos que trastornan mi destino, se empapan de pasión, pintan púrpura, florece cómo el día en que te conocí, y de nuevo muere mi tiempo y no sé por qué, no estás tú aquí…
Duele corazón, siente estremecer, siento explicar la verdadera razón,
cada día, cada noche transcurre pensando.
Yo despierto, siempre soñando, recordando que alguna vez en el país que nunca existió, fuíste mía…
...y siempre por las noches viajabas para hacerme compañía, como siempre al comienzo del día nunca me encontrabas, quizás era la separación de mi otro yo, de tu otra mitad, porque algo nos fusiona desde siempre y hasta ahora...
A pesar de todo lo vivido no entiendo todavía porqué vuelves con tu sonrisa divina a hacerme compañía...